Autor: Ascensión Blanco

Dra. en Psicología. Espec. en Diagnóstico y Tratamiento de Trastornos Alimentarios.

Dtora. Máster Universitario en Trastornos del Comportamiento Alimentario y la Obesidad

LA SALUD ALIMENTARIA: los atracones un problema de salud.

“TODOS TENEMOS MÁS ELEMENTOS POSITIVOS QUE NEGATIVOS”

John Kabat-Zinn

1.1. Salud alimentaria: restricción y sobrealimentación.

La conducta alimentaria es uno de los comportamientos más habituales que forman parte de nuestra vida, establecer un orden en esta conducta es algo que no siempre podemos decidir voluntariamente. En ocasiones es relativamente fácil dejarnos llevar y caer en la tentación de comer de una manera desmesurada y  sin control,  tener una ingesta compulsiva o con atracones de comida. La cuestión es saber si estos desórdenes alimentarios, vienen derivados de un ritmo de vida frenético, estresado o sobreactivado, de la falta de tiempo para comer, de la falta de control o de otro tipo de causas como la insatisfacción corporal, el malestar psicológico o la inestabilidad emocional.

Algunas investigaciones muestran como la relación entre el patrón alimentario de un individuo y el estrés están relacionados, esta ha sido una prolífica área de investigación en las ciencias de la conducta y la medicina (Polivy y cols. 1999, 2002). Aunque estos estudios indican que el estrés provoca una disminución de la ingesta (Schachter y cols., 1968), otros sugieren que los niveles de ingesta dependen de la interacción entre las características psico-afectivas de los sujetos y el tipo de estrés involucrado (Herman y cols., 1980; Polivy y cols., 1985; Ruderman y cols., 1986; Heatherton y cols., 1991).  En este sentido, la relación entre restricción, sobrealimentación y estrés tiene importantes implicaciones  para los desórdenes de la alimentación (i.e. anorexia nervosa y bulimia nervosa, y la obesidad (Ruderman y cols.,1986; Heatherton y cols., 1991), así como, para el trastorno por atracón.

1.2. Los estados de ánimo y los atracones

Los estados de ánimo y la gestión de las emociones parecen tener un papel importante en el consumo de alimentos en personas sanas. Diversos estudios muestran que es bastante común que un individuo disminuya significativamente la cantidad de alimento cuando experimenta emociones negativas (Schotte y cols., 1990; Baucon y cols., 1981; Sheppard-Sawyer y cols., 2000) 17-19. Sin embargo, para las personas con conductas alimentarias restrictivas, algunas condiciones emocionales ejercen una influencia opuesta, favoreciendo el incremento en el consumo alimentario (sobrealimentación). Se ha encontrado desinhibición alimentaria en “dietantes crónicos” en múltiples estados afectivos. Lo que se ha intentado conocer es  a) cuál dimensión de la emoción (i.e. valencia vs intensidad) es el aspecto más influyente como fuente de desinhibición y; b) qué emociones en particular explican las alteraciones de la alimentación observadas en los DC.

1.3. El trastorno por atracón. ¿En qué consiste?

El trastorno por atracón, conocido en la literatura como binge eating disorder, es una alteración de la conducta alimentaria caracterizada por atracones recurrentes, que no van seguidos de comportamientos compensatorios para controlar el peso o conductas antiobesidad de ningún tipo (purga, ejercicio excesivo, ayuno). Es precisamente la ausencia de conductas compensatorias la que distingue a este trastorno de la patología de la bulimia nerviosa. Durante estos episodios, la persona afectada ingiere de forma incontrolada grandes cantidades de comida, generalmente en menos de 2 horas, pudiéndose llegar a tomar en estos atracones hasta 20.000 calorías.

El trastorno por atracón aparece en un 30% de las mujeres obesas que están inmersas en programas para perder peso, y en un 2-5% de la población general.

  1. El trastorno por atracón se ha venido considerando como una variedad incompleta del trastorno alimentario completo (TCA, i.e. anorexia, bulimia). Albert Stunkard y cols., 1959. fue el primero en describir los “atracones de alimentación”, al identificar un subgrupo de pacientes con obesidad que presentaban un patrón de ingesta nocturna, que él llamo night eating syndrome (NES), en el cual se presentaban atracones nocturnos (ingesta de gran cantidad de comida) seguidos de restricción matutina, que a su vez precedían el nuevo ciclo atracón-restricción. En diversos estudios otros autores se han referido a los atracones de alimentación, al hablar de «obesos con atracones» o de «sobre-consumidores compulsivos».

2.1. Alteraciones y características conductuales de las personas con trastorno por atracón:

  • Los “atracones emocionales”
–            Las personas que padecen un trastorno por atracón refieren   o manifiestan desencadenantes emocionales como:-            Sentirse deprimido

–            Estar ansioso

–            Estar disgustado

–            Sentirse solo

–            Aburrimiento

–            Irritabilidad

–            Desesperación

  • Aislamiento social y atracones

También existen otros casos en los que mediante la conducta  alimentaria del atracón, el enfermo intenta inconscientemente poner una separación entre él y los demás («como soy gordo/ a, no les gusto a los demás y nadie se me acercará»). Sin embargo, la mayor parte de estos enfermos suelen ser personas necesitadas de afecto y al igual que ocurre en la bulimia, el atracón puede ser utilizado como un autocastigo por no estar satisfechas consigo mismas. El patrón alimentario caótico se instala, tiende a perpetuarse y a hacerse crónico (Gómez Ayala, A., 2004). Este aislamiento, produce un deterioro progresivo de la calidad de vida, ya que los episodios de atracón tienen repercusiones directas sobre la salud física y psíquica, afectando a todas las áreas de la persona: individual, familiar y social.

  • Deterioro físico y atracones (Gómez Ayala, A., 2004)
–            Sobrepeso con evolución a   Obesidad-            Riesgo de hipertensión

–            Hiperlipidemias

–            Diabetes

–            Problemas cardíacos

–            Problemas respiratorios

–            Fatiga

–            Problemas osteoarticulares

–            Complicaciones en el   embarazo

Los pacientes que presentan un trastorno por atracones tienen problemas de peso, pero no todos ellos son obesos; igualmente, algunos pacientes obesos (entre un 25% y un 30%) presentan un trastorno por atracones, pero el 70% o 75% restante no lo presenta. Además, no parece existir una diferencia por género (6 Striegel-Moore R, Wison T, Wilfley D,Elder K, Brownell T. Binge eating in an obese community sample. Int J Eat Disord. 1998.).

  • Las conductas de las      personas con un trastorno por “atracón”:

 

  • Comen con frecuencia una cantidad inusualmente grande de        alimentos
  • Sienten que han perdido el control durante el “atracón”
  • No presentan conductas compensatorias (purgas, laxantes,        restricción alimentaria), esto es lo que le diferencia de la Bulimia        Nerviosa.
  • Presentan una mayor comorbilidad psiquiátrica con otros        trastornos como la depresión, relacionada con alta probabilidad con la        pérdida de control y la baja autoestima , en comparación con los        pacientes obesos sin trastorno por atracones (Jebb y cols., 1999);Behar        y cols., 2006; Behar y cols., 2004; Cordella y cols., 2006).

Las personas con un trastorno por “atracón” también pueden:

ü  Comer más rápidamente de lo habitual durante los episodios de atracón

ü  Seguir comiendo hasta después de hartos

ü  Comer cuando no tienen hambre

ü  Comer solos por vergüenza

ü  Sentirse disgustados, deprimidos o culpables después del atracón

2.2.  Modos regulación y  tratamiento

  • Regulación

A menudo, una de las sensaciones más difíciles de detectar y controlar es la sensación de tensión provocada por la necesidad de comer. De igual modo, la sensación de pesadez que aparece cuando nos sentimos saciados o incluso demasiado llenos, nos indica la necesidad de parar de comer. Aprender a detectar estos dos estados es imprescindible para regular la sobreingesta compulsiva y los atracones.

Por su parte, la regulación en el equilibrio emocional parece ser un factor a tener en cuenta en el futuro de los tratamientos y la detección precoz, dado que se ha señalado que las personas que padecen bulimia o trastorno por atracón asociado a factores emocionales, tienen peor pronóstico y mayor resistencia a los cambios (Calvo, R. 2012) en la conducta alimentaria y son más vulnerables tanto física como psicosocialmente.

  • Tratamiento

 Las personas con este trastorno deben ser tratados por un especialista, psicólogo o psiquiatra. Existen varios tipos de terapia para el tratamiento del trastorno de la conducta alimentaria por atracón, entre otros modos de tratamiento:

  • Terapia      cognitiva-conductual. Enseña a las personas a mantener bajo control      su alimentación y a modificar sus hábitos alimentarios para convertirlos      en hábitos saludables. Se manejan las situaciones estresantes que pueden      provocar pérdida de control, esencialmente en cuanto a la comida y también      les ayuda a sentirse mejor con su cuerpo y su peso.
  • Psicoterapia      interpersonal. Ayuda      a las personas a observar sus relaciones interpersonales con sus amigos y      su familia y a realizar cambios en las áreas problemáticas. Algunos      ejemplos de este modelo, trabajan en el desarrollo de habilidades de      inteligencia emocional.
  • Farmacoterapia. Por ejemplo los      fármacos antidepresivos y/o ansiolíticos que pueden ser de gran utilidad en      algunos pacientes.

Os presentamos algunos consejos prácticos para controlar la sobreingesta compulsiva y los atracones.

2.3. Consejos prácticos para regular los atracones y el estrés (A. Blanco, 2012).

–            Entrenamiento en “toma de conciencia” o   MINFULNESS de las propias emociones y del propio cuerpo y sus sensaciones.   Ej: grado de activación producido por la necesidad fisiológica de comer.

–            Entrenar el cuerpo para respirar concientemente   con objeto controlar los mecanismos de hambre y saciedad.

–            Detectar el cambio en los estados   emocionales (ansiedad-estado de ánimo deprimido)  con objeto de prevenir la ingesta   compulsiva.

–            Detectar las Emociones de valencia   negativa y discurso negativo sobre sí mismo, que supone una baja   autovaloración y en consecuencia una baja estima personal, que proviene de la   obsesión por comer y de la evitación por comer)

–            Detectar estilos de comportamiento   evitativo (restricción alimentaria)    y  Obsesivo-compulsivo   (sobreingesta: atracón con objeto de prevenir y acotar los atracones.

–            Evaluar las relaciones familiares de   carácter emocional y vinculadas al atracón: dificultades de comunicación,  establecimiento de roles parentales y   filiales, fallos en la comunicación.

–            Tomar responsabilidad sobre la propia   conducta desordenada y establecer metas concretas de solución del problema a   través de herramientas como el coaching nutricional

–            Etc.

REFERENCIAS

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–       Blanco, A. Nuevos Tratamientos de Intervención Psicológica: coaching, empowerment, psicología positiva, resiliencia. Pags:213-235. En controversias sobre los trastornos alimentarios 2012. Ed. Instituto Tomás Pascual y Fundación Instituto de Trastornos Alimentarios (FITA). ISBN: 978-84-7867-079-6.

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–       Calvo, R. El espectro del atracón como síntoma. Pgs: 49-51. En controversias sobre los trastornos alimentarios . 2012. Ed. Instituto Tomás Pascual y Fundación Instituto de Trastornos Alimentarios (FITA). ISBN: 978-84-7867-079-6.

–       Cordella P, Lizana P, Urreiola P, Figueroa D, Del Río P, Hodgson MI et al. Programa de transtornos de alimentación en adolescentes y jóvenes chilenos: variaciones a seis meses de tratamiento. Rev Méd Chile 2006; 134: 973-80.        [ Links ]

–       Gómez Ayala, A. E. Nuevos desórdenes en el comportamiento alimentario. El trastorno por atracón. Nutrifarmacia. Farmacia Profesional.  VOL 18 NÚM 11 DICIEMBRE 2004

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–       Sheppard-Sawyer C, Mcnally R, Fischer J. Film-induced sadness as a trigger for disinhibited eating. Int J Eat Disord 2000; 28: 215-20.        [ Links ]

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